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El conocido actor Adolfo Fernández trae a Ceuta la adaptación de la obra del escritor Lorenzo Silva, ‘La Flaqueza del Bolchevique’, que comenzará hoy a las 21.00 horas en el Revellín
Todas las trabas que han aparecido en su camino no han impedido que el actor, director y productor Adolfo Fernández, continúe frente a los espectadores, tanto en la televisión, como en el cine o en el teatro. El actor sevillano afincado en Sestao ha trabajado en películas como 'Hable con ella', de Pedro Almodóvar, y en series como 'Águila Roja'. Actualmente, junto con su compañía teatral ‘K Producciones’, representa en los escenarios de toda España la adaptación de la novela 'La Flaqueza del Bolchevique' de Lorenzo Silva, con la que se subirá a las tablas del Revellín esta noche, a partir de las 21.00 horas. El principal impulsor de la obra, el actor Adolfo Fernández, atiende a El Faro para contarnos la historia de este montaje que ha dormido durante años en un cajón pero que fue redescubierta, y está hoy tan vigente como la primera vez.
–¿Cómo surgió la idea de llevar al teatro ‘La flaqueza del bolchevique’?
–Conocí a Lorenzo Silva, autor de la obra, justo cunado la versión cinematográfica estaba en plena producción. Me entusiasmó la literatura y enseguida vi que era una obra muy teatral. Los personajes estaban tan bien definidos y su relación tenía un aspecto tan mágico que fue imposible no pensarla como libreto.
–¿En qué ha consistido la adaptación? ¿Cómo fue el proceso de trasladar la novela al teatro?
–Como todos los procesos artísticos, fue un proceso pasional, habíamos leído la novela de Lorenzo Silva, que a mí me parece su mejor novela, y nos habíamos divertido mucho leyéndola; nos habíamos metido en el pelaje de este anarco yuppie de las finanzas y sentimos la necesidad de ponerla en vivo y vimos además esa posibilidad. Al ser una historia contada por un personaje único que construye unas imágenes tan claras vimos posible el pasar de la novela al teatro. Después, de dos meses de ensayo y la adaptación de David Álvarez todo fue encajando.
–¿De qué habla la ‘La flaqueza del bolchevique’?
– Es un monólogo y un diálogo al servicio de muchas posibles asignaturas: filosofía, derecho, historia o economía. Este cuento es el retrato de una sociedad de finales del siglo XX, y también de principios del siglo XXI. Real, cómica, cínica e hiriente, pero entrañable y acogedora con el humor de filósofo que trabaja en un banco que esgrime Pablo, el protagonista, el hombre que no se maquilla, que no oculta, que no vela, y que no trata a Rosana (Susana Abaitua) como una adolescente, la única razón por la que creo que ella es capaz de fijarse en él, ya que no le edulcora la realidad, al contrario, se la pone de la forma más fea posible. Es la historia de una amor imposible entre un hombre maduro, insatisfecho con la realidad que vive, y con un espíritu adolescente y con una adolescente con un espíritu adulto.
– En cuanto a su propia realidad, padeció cáncer de boca ¿le hizo eso plantearse la vida o el trabajo de otra manera?
–Por supuesto, cuando le ves las orejas al lobo surge una reflexión sobre la propia existencia que te hace plantearte muchas cosas y te ayuda a discernir entre todos los estímulos exteriores que te llegan restándole importancia a la mayoría de las cosas, eres más consciente de lo que vives al momento y tratas de aprovechar cada instante.
–Tiene una compañía que hace teatro político. ¿De qué manera cree que están unidas las artes escénicas y la política?
– Están absolutamente relacionadas, somos de las pocas compañías del Estado que hacemos piezas de autores contemporáneos, y nos llegan cantidad de textos para que los produzcamos. Todo teatro es político. La mayor sinsorgada es teatro político, por la zafiedad que comunica. Nosotros leemos todas las obras que nos llegan y contestamos a los autores. Siempre habrá algo de lo que hablar o algo que denunciar. En vez de militar en un partido político, militamos encima del escenario, con humor.
–¿Cómo ve el panorama político actual de nuestro país?
–Es un desastre. Tenemos unos actores de la política muy poco preparados, da vergüenza. Esos individuos no tienen calidad humana para ocupar ese lugar. Se encuentran compitiendo para ver si se llevan más o menos votos y esa no debería ser la cuestión de disputa.
Estamos dirigidos por bandas organizadas de criminales, sólo hay que ver cómo los jueces valencianos han catalogado al PP, como banda criminal, pero por desgracia en el mundo hay unos cuantos millones de gilipollas y muchos de ellos tienen derecho a voto.
–¿Y en qué situación se encuentra la cultura en España? ¿Existe una apuesta por ella?
–Para nada, interesa crear una sociedad de idiotas, sólo hay que echar un vistazo a la parrilla televisiva donde un porcentaje muy elevado es telebasura.
La cultura es el futuro, está comprobado que las sociedades que apuestan por ella tienen una renta per capita más elevada, pero en España nuestros políticos prefieren suprimir la filosofía de las aulas y apostar por la religión como una asignatura obligatoria, y sin ánimo de ofender a nadie, la fe es una abstracción, es como apostar por los ‘7 fantásticos’. Pero qué podemos esperar de un presidente del Gobierno cuya única lectura es el ‘Marca’, allá donde aparece siempre va con este diario, me consta que esta gente no lee, y si ellos son los que dirigen, nuestro panorama cultural es su reflejo.
–¿Qué proyectos de futuro tiene en su camino?
–Tengo un año y medio muy completo, con toda la gira de la ‘Flaqueza del Bolchevique’, y luego lo tendré que combinar con una nueva producción que yo también dirigiré y adaptada de Rafael Chirbes, 'En la orilla'. Habla un poco de nosotros los corruptos, ya no es la corrupción política, sino todos los que entramos en la burbuja económica, nos la creímos y nos vimos arrastrados traicionándonos a nosotros mismos, y luego arrastramos en esa traición a todos los que nos rodeaban, cambiando de coche, comprando nuevo piso. Es una coproducción con ‘La Pavana’, con el Centro Dramático Nacional, con la productora Emilia Yagüe y mi compañía ‘K Producciones’.
–¿Cómo sorprenderá ‘La Flaqueza del Bolchevique’ al público ceutí?
–Es un viaje con el que se van a sentir muy identificados, un trayecto muy cósmico con un final trágico que nadie espera. Creo que disfrutarán muchísimo porque es una comedia con un gran reflejo social que lleva impregnados algunos tintes de drama.






