Las dos ciudades hermanas junto con Andalucía tienen en común muchas problemáticas a las que deben dar una solución compartida. Como dice el refrán la unión hace la fuerza y es precisamente en esa compenetración, en ese intercambio de ideas, en donde radica la clave para que estos tres territorios puedan sentarse a hablar en torno a la necesidad de avanzar en colaboraciones que repercutan en mejoras para todos ellos.
La pista la ha dado el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, quien ha avanzado su intención de sentarse a hablar en semanas con Juan Vivas y Juanma Moreno con el firme propósito de profundizar más en las relaciones que mantienen y sobre todo examinar los convenios de colaboración que firmaron hace años para valorar si es posible reactivarlos o incluso mejorarlos.
Así como es lógico que Ceuta y Melilla se necesitan, también lo es que Andalucía ejerce de paraguas protector para las hermanas en cuanto a ser un punto de referencia para ambas con muchos lazos compartidos en el ámbito social y cultural. En breve habrá una cumbre que no debe quedar en un mero encuentro anecdótico sino que tiene que servir de primer paso para dar continuidad a un calendario de acuerdos, de apoyos y ayudas que enriquezcan a todos los actores.
Esa es la línea: hablar, acordar, mejorar y conformar un triángulo político de acción y cooperación fijo.






