El futuro inmediato de la Guardia Civil no pasa precisamente por disponer de una nueva sede en un plazo de tiempo corto. Al contrario, ni siquiera la administración ha sido capaz de cumplir con sus compromisos y constantes anuncios para mejorar las condiciones de habitabilidad y trabajo de este Cuerpo. La casa cuartel de Hadú se mantiene a base de parcheos y se ha convertido en una de las sedes más obsoletas de la Benemérita.
A la falta de infraestructuras modernas se suma la merma de pabellones para poder disponer de más espacios o el hecho de forzar a determinadas unidades a habitar espacios que no cumplen ni con el mínimo respeto a la normativa de riesgos laborales o evidencian una clara falta de accesibilidad.
Pasan los años y todas las informaciones publicadas no se han cumplido. Los anuncios hechos por la clase política se han quedado en eso, ni siquiera ha habido avances mínimos. Lo reconocen todos, los guardias de base y hasta la misma cúpula, algo que puso de manifiesto el propio coronel en su discurso ante el director general.
AEGC considera una burla lo ocurrido y mira directamente a un gobierno central que hasta la fecha ha faltado a la verdad vendiendo como apuesta real lo que solo han sido anuncios fantasmas. La Guardia Civil sigue apretada en unas infraestructuras impropias de una fuerza de seguridad moderna a la que ni siquiera se le dota de recursos básicos.






