La barriada del Príncipe sufrió ayer un nuevo acto de terrorismo protagonizado por un grupo de encapuchados que, pistola en mano, amenazó a trabajadores de la prestataria del servicio público de limpieza viaria y recogida de basuras y a un autobús urbano.
La acción de un grupo de personas con el único aparente afán de generar terror obligó a suspender durante un tiempo las rotaciones de los vehículos de transporte colectivo y sembró el pánico entre los afectados directamente por un acto deleznable que toda la sociedad debe condenar y repudiar de forma unánime.
Las Fuerzas de Seguridad deben poder garantizar al vecindario de la barriada el desarrollo de unas condiciones de vida en normalidad, algo imposible si los servicios públicos se enfrentan a grupos de personas con armas de fuego en la mano al ir a desarrollar su función a la zona.
Es obligatorio, como ayer demandaron con tino los sindicatos, que el conjunto de la ciudadanía se alinee para prevenir, combatir y denunciar cualquier acto de violencia.
“Trabajamos por un salario, no para arriesgar nuestra vida”, alertaron los representantes de los trabajadores, que tienen que sentir el respaldo y el apoyo de las instituciones y todos los ceutíes en el desarrollo de su función en cualquier punto de la ciudad.







Y las cámaras?? Igual que se coge un asesino, con las cámaras! Porqué no se cogen a estos que no son menos asesinos? Y de esto no está libre nadie!!
Lee bien que pone que iban encapuchados