Ceuta volvió a echarse a la calle para arropar a la Patrona de todos los ceutíes, a la Virgen de África, en el día grande de esta tierra. Había ganas de estar al lado de Nuestra Madre, de la Alcaldesa Perpetua, y de compartir con la Cofradía el gran trabajo que siempre desarrollan para que todo salga a la perfección.
Se pone así el punto y final a unas fiestas patronales en las que los caballas han podido hacer gala de una excelente convivencia en un recinto repleto de actos para todos los gustos. Ha sido sin duda una feria de lujo que además de los festejos propios que podrían darse en cualquier ciudad de España ha mimado con cariño todo lo que tiene que ver con la Virgen de África.
No nos olvidemos que las fiestas patronales están dedicadas a ella. Como tal, tiene que ser la protagonista de una agenda de actos que puede mejorarse incluyendo eventos que tengan no solo más vinculación con la Alcaldesa Perpetua sino que consiga acercarla aún más a las nuevas generaciones que tienen que ser capaces de conocer su historia.
Esto asegurará la pervivencia de una tradición que emociona a todos y que ayer brilló y debe hacerlo en años venideros. Nuestra tierra, nuestras tradiciones, nuestro amor por lo que otros cuidaron debe ser motivo para entregar un cariño, un esmero y un cuidado simplemente por respeto a las generaciones venideras encargadas de heredar el orgullo caballa.
La Patrona es la de todos, nuestra Virgen de África es la Madre de todo un pueblo que debe navegar en un mismo rumbo, siempre unido, siempre fuerte y siempre cohesionado para seguir siendo esta Perla del norte cuyo encanto ha enamorado a tantos que incluso ha sido capaz de adoptar como suyos a hijos de toda España.






