La Asamblea aprobó en octubre del año pasado hacerse con la gestión directa de los autobuses urbanos con el objetivo de “incrementar notablemente su calidad para elevar su número de usuarios y, a su vez, garantizar la sostenibilidad del servicio”.
En apenas seis meses, los que han transcurrido desde que Amgevicesa asumió las riendas del mismo, ya se han notado mejoras en la prestación, pero sobre todo la voluntad de equiparar sus estándares de calidad a los de cualquier otra ciudad de España.
En esa línea va la colocación de nuevas marquesinas, las novedades tecnológicas introducidas y los planes para acometer la renovación de más de la mitad de la flota actual con 15 vehículos híbridos y eléctricos.
En paralelo, la Ciudad está analizando de qué forma ampliar la red de líneas actual (hacia zonas desastidas como San Antonio o Postigo) y mejorar la prestación en las ya existentes con la reducción de frecuencias de paso como una novedad principal.
La administración está en un momento clave para dar la importancia que merece a este servicio, ya que en breve tendrá que implementar también la zona de bajas emisiones que limitará el uso de vehículos privados en el centro.
Es fundamental tener un diagnóstico claro de las demandas de la ciudadanía para ofrecer una alternativa al coche particular que realtemente satisfaga las necesidades de la población en términos de movilidad.
La financiación europea y la extensión de las ayudas del Estado para ofrecer tarifas todavía más asequibles son otros dos elementos cuya explotación debe maximizarse para alcanzar los logros deseados.






