Jornadas y actos como los que se están celebrando en estos días, poniendo el foco en la discapacidad, son necesarios. Precisamente ahora más que nunca. El mundo cada vez se hace más duro, más egoísta y complicado. A la vez se hacen muchos actos de cara a la galería para debatir, ahondar y charlar sobre cómo identificar problemas, cómo reaccionar y saber adaptarnos, mientras el mundo parece construirse a pasos agigantados solo para unos pocos.
Las barreras físicas existen. Las vemos a diario. Ceuta es una ciudad inaccesible desde el momento en que es incapaz de cuidar sus propios recursos, garantizando seguridad a quienes de forma permanente o en algún momento sufren de alguna discapacidad que le impide una movilidad plena. Lo vemos a diario con instalaciones no preparadas -ojo muchas de ellas oficiales- y con una suerte de complicaciones derivadas del poco cuidado a infraestructuras comunes que terminan alteradas, invadidas por obras ilegales hasta el punto de impedir la libertad de movimiento de quienes sufren de movilidad reducida.
También existen las otras barreras, las que no se ven pero se traducen en falta de empatía a quien necesita de atención, de falta de adaptación de las empresas para contratar a personas con una discapacidad intelectual ofreciéndole una adaptación adecuada. Eso hoy por hoy cuesta encontrarlo. Cuando hablamos de cupos ya hemos perdido la batalla para una integración plena porque con el mismo lenguaje etiquetamos, sesgamos y apartamos a quienes deberían formar parte del engranaje empresarial como uno más.
Ya desde el inicio metemos la pata.
Cuesta entender que en unos momentos en los que tanto se invierte, tanto se habla, tanto se organiza y tanto se anuncia, sigamos en parte arrastrando lastres, vicios y malos procederes que nos llevan a hablar de los unos y los otros llevando al lenguaje verbal las trabas que existen en la realidad a pie de calle, en las empresas, en el trato, en la misma reacción social paciente y calmada con quien lo requiere.
Nos falta más conocimiento pero sobre todo nos falta mucha más experiencia en torno a las situaciones que debiéramos vivir aunque sea de forma experimental para entender que somo sociedad nos sigue haciendo falta mayor empuje y determinación para que todo esto cambie.






