El hombre reconoce que estuvo en Ceuta y pasó a la península oculto en un camión.
Hokman Joma, el kurdo que lanzó un zapato a Erdogan durante su visita a Sevilla en febrero de 2010, cumplió ayer la mitad de su condena y fue objeto de un reportaje de ‘El País’. En él reconocía su paso por la ciudad autónoma de Ceuta y narraba cómo había tenido que pagar 3.000 euros a la mafia en el año 2005 para que le organizara el viaje y poder pasar como polizón en el interior de camión por los controles del puerto para alcanzar la península. En el reportaje que le hacía el periódico a nivel nacional explicaba que volvería a lanzar aquel zapato a Erdogán si fuera a servir de algo para su pueblo y aseguraba que “los compañeros de la prisión se ríen de mi cuando les cuento porque estoy aquí”. El hombre cumple tres años de cárcel. El motivo de la visita de Erdogan era la recogida de un galardón que le concedió el Ayuntamiento por cooperación cultural entre Turquía y Andalucía y por su labor a favor de la alianza de civilizaciones. Joma no pudo en ese momento controlar su rabia por la injusta situación que sufre el pueblo kurdo en Turquía, Siria, Irak e Irán y le recriminó al primer ministro turco ser un “criminal” y un “asesino”, y arrojó un zapato contra su coche oficial al grito de “viva el Kurdistán”.





