De lo que no se le puede culpar para nada al equipo de gobierno presidido por Juan Vivas es, desde luego, de no ser prudentes a la hora de la realización de sus presupuestos en cada ejercicio económico. Para este próximo año ya se baraja un descenso de un ocho por ciento en relación al año actual y en éste ya se bajó en un seis por ciento. Y es que además de las prioridades que deja marcado el gobierno ceutí, además uno de sus objetivos en estos momentos de crisis económica es la estabilidad presupuestaria. De manera que no se gastará ni un euro más de los ingresos que estén previstos y en el horizonte se otea que habrá recortes de las transferencias de capital que deberá realizar la Administración General del Estado. Por lo tanto, se está actuando con previsión y sin ninguna locura para que los números cuadren que en estos momentos ya es difícil de por sí. Habrá que esperar unas semanas para conocer el ajuste exacto.





