Las siete casas regionales de la ciudad acuden a su cita con el presidente Juan Vivas, quien anunció la intención de reconocer su trabajo institucionalmente
Silverio J. de la Yeza se fué de Ceuta con 37 años “contra mi voluntad... pero me trasladaron y el trabajo es el trabajo”. Desde entonces, siempre recuerda los paseos con su novia por el Paseo de las Palmeras, los pasteles del Vicentino, a sus amigos... Ahora es presidente la Casa de Ceuta en Cádiz, una de las siete a las que el presidente de la Ciudad se refirió como “las embajadas de Ceuta” y el que se dirigió a los congregados en el Salón del Trono para recordar que son muchos los que regresan a la ciudad cada vez que pueden y que permanecen lejos unidos fuertemente por los lazos de las casas que se reparten por la península. Los miembros de las casas regionales agradecieron a la delegación política que les recibió, encabezada por Juan Vivas, “la confianza que nos tienen depositada y por eso no debemos caer en la desidia y debemos seguir con nuestra labor”.
Una gran alegría
Una noticia que para De la Yeza ha significado “una gran alegría si finalmente se hace realidad ya que somos muchos los que trabajamos por mantener fuera las tradiciones y dejamos claro que Ceuta es una ciudad moderna y hospitalaria que no envidia a otras ciudades”.
Vivas no dudó en agradecer todo ese trabajo y anunció que se reconocerá de manera institucional con la concesión de una de las medallas de la autonomía a esas Casas Regionales. El presidente se refirió una por una a las “siete embajadas de Ceuta”: A Campo de Gibraltar, a Barcelona, Cádiz, a la Costa del Sol, a Madrid, a Melilla y a Sevilla. Recordó la “labor extraordinaria que llevan a cabo fomentando la esencia de Ceuta” y la agradeció. La Ciudad anunció además que pese a las medidas de austeridad que se están tomando derivadas de la crisis económica, “creemos que es necesario mantener las asignaciones a estas casas regionales e intentaremos hacer los pagos más frecuentes”.





