Un total de 77.500 mascarillas, según el cuadro de distribución detallado por la Delegación del Gobierno de Ceuta, ha destinado el Gobierno de España a la ciudad autónoma como parte de la dotación de 22 millones de mascarillas quirúrgicas que se están donando a nivel nacional entre las diferentes comunidades autónomas. De las miles de mascarillas que corresponden a Ceuta la mayor cantidad, 27.500, se canalizarán a través de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), mientras que 25.000 se destinarán de manera directa a escolares de la ciudad para la prevención en la propagación de la Covid-19.
Otras entidades que también canalizarán a nivel local esta ayuda es Cáritas, que recibirá 2.500 mascarillas; el CERMI, para quienes el Gobierno ha asignado 2.500 mascarillas más; la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) que en Ceuta recibirá y distribuirá 10.000 unidades más; y la organización European Anti Poverty Network (EAPN) que en la ciudad autónoma también será la encargada de distribuir 10.000 mascarillas entre familias vulnerables.
Según informa la Delegación del Gobierno en Ceuta, como viene siendo habitual en este tipo de donaciones, el reparto se coordinará a través de las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno en cada comunidad y ciudad autónoma.
Cabe mencionar que la ciudad hermana de Melilla va a recibir una dotación bastante menor que la de Ceuta, pues para Melilla según el cuadro detallado se han considerado 47.500 mascarillas. Además, existen provincias que recibirán una cantidad aún menor que la considerada para Ceuta. Entre ellas está Teruel, con 57.500 unidades; Zamora y Palencia, con 65.000; o Teruel, con 40.000. Es importante destacar que las cantidades han sido evidentemente calculadas en base a niveles de pobreza y necesidades específicas de la población local de cada zona, en base a las estadísticas oficiales que maneja el Gobierno.
Desde que se iniciara la pandemia en marzo de 2020 han sido múltiples las iniciativas de donación y distribución de mascarillas, pues se han convertido en un bien de primera necesidad y no todas las familias pueden asumir el costo económico adicional que esto implica.