La plantilla soporta turnos de once horas y no se respetan sus descansos calificando la situación de “lamentable”
Una situación insostenible y lamentable. Así es como califican los trabajadores de la Residencia Nazaret la cotidianeidad laboral a la que hacen frente desde que la congregación 'Marta y María' dejó de asumir la dirección del centro hace más de cuatro meses. En la actualidad, 72 ancianos, la mayoría con limitaciones y una plantilla que no da a basto y cuyas condiciones laborales están repercutiendo en la calidad asistencial. Así lo reconocen. “Las condiciones laborales están repercutiendo en la calidad asistencial a esos mayores”.
Los representantes de los trabajadores, José Peña y Carmen Recios, comparecieron junto al secretario general de Comisiones Obreras, Juan Luis Aróstegui para denunciar públicamente “ya que en privado ni siquiera quieren escucharnos”, una por una las situaciones de presión laboral que se ven obligados a soportar cada día. Multifunciones, turnos de once horas, jornadas entre las que no se respetan los descansos, dos personas por las noches para atender los cuatro pabellones con más de setenta residentes, sin vigilancia... “y las cosas van a peor ocasionándose al fin y al cabo un servicio público deficiente a costa de explotar a la plantilla”. Un servicio que “en su momento fue de tipo altruista pero ahora es público y no puede consentirse esta situación”, recriminó Aróstegui. Los representantes de los trabajadores aseguran que la plantilla nunca ha querido “entrar en conflicto”pero que ahora se ha plantado ante la pasividad de los responsables “que ni siquiera han querido revisar la cuantía del convenio o estudiar un cuadrante alternativo para que las cosas funcionaran mejor”. Aseguran que “todo tiene un límite” y que el saco del aguante “ya se ha roto”. Que se trata de “un servicio público al que la Ciudad destina miles de euros a través de un convenio”. Ahora los 46 trabajadores, muchos de ellos con contrato parcial y la mayoría sin titulación ya que “tan sólo hay cuatro auxiliares titulados” se han plantado. Exigen mejores condiciones que pasan por “incrementar la plantilla hasta poder desarrollar el servicio en condiciones” y elaborar un “plan de viabilidad” que sanee una situación “que ha tomado un rumbo en el que parece que las cosas van a peor y en el que se está explotando a los trabajadores haciéndoles trabajar en condiciones indignas”.
Respuesta de la Ciudad
Desde la Ciudad, se ha querido aclarar que no se trata de un servicio público que la Administración externaliza, sino que se reservan un total de 50 plazas, que en la actualidad ni siquiera están todas ocupadas, pagando un servicio a través de un convenio que asciende a 675.000 euros y en el que se recogen las pautas de la calidad en la atención para esos residentes. Aseguran además que no han recibido ninguna queja ni de residentes ni de trabajadores reiterando que la responsabilidad no es del Gobierno sino de la institución que lo gestiona.





