Ciudad y Delegación mantuvieron ayer una Junta de Seguridad para perfilar el plan de acción de cara a las próximas fiestas. ¿Saben lo que conocemos de la misma? Más bien nada. Estamos a 15 de diciembre y todavía los organismos competentes no nos han contado qué van a hacer para controlar la situación, cómo van a afrontar fechas clave como la del 24 o 31 y qué nuevas restricciones van a publicar o, por contra, cuáles van a flexibilizar. Así estamos. En la fotografía distribuida a los medios se veía la presencia de todos los que algo tienen que decir: los mandos de las fuerzas de seguridad, responsables portuarios, sanitarios y de las dos administraciones. Después de ese encuentro lo único que sabemos es que piden responsabilidad a los ceutíes. Les ha faltado incluir que deben pedir responsabilidad a ellos mismos, porque son los representantes políticos los que deben dar ejemplo sobre sus propios comportamientos en la calle y algunos no lo dan.
El pueblo necesita claridad, porque si no se piensa que todo esto no funciona con seriedad. Yo lo creo cuando salgo tarde del trabajo, ha pasado tiempo ya del supuesto toque de queda, y me cruzo con los que incumplen las normas. Ya ni les cuento si hablamos de los fines de semana. Y no, para esto no hay que moverse por lugares escondidos, esos comportamientos se adoptan con todo descaro y no se ve ni dispositivo de seguridad que lo frene ni organización. ¿No nos contaron hace más de un mes que la Consejería de Gobernación iba a poner un plan de control ideado por el superintendente y compañía? No sé en qué se fundamentará ese plan, pero no alcanza el control debido ante los comportamientos que se ven y que incidirán directamente en una pérdida de la situación de tranquilidad contenida que ahora mismo vivimos.
De la Junta de Seguridad esperábamos algo más. Algunas propuestas concretas sobre qué medidas se van a adoptar, qué se va a permitir y qué no. Sobre todo porque hay muchas familias cuyo arraigo está en la Península y no saben qué fechas podrán moverse más libremente que otras.
Esto debería estar ya más que perfilado en un decreto, como también qué se hará en la famosa ‘Tardebuena’. Son asuntos que preocupan. De momento solo hemos escuchado/leído tonterías que además son imposibles de ejecutar, a no ser que la Ciudad se crea con el poder de entrar en vivienda ajena sin orden judicial para investigar quién está cenando en casa, si es familiar, allegado o el vecino del quinto.
Día 15, a prácticamente una semana del 24, y no sabemos lo que nos van a contar. Así estamos.






