Todos debemos dar ejemplo. Y cuando digo todos es TODOS. Más cuando se está hablando de una pandemia que genera tantos muertos, que está causando tantos contagiados y que tanto, tantísimo daño, está causando a todo el país. Los mensajes de cumplir las normas, de mantener el distanciamiento, de portar la mascarilla, de dejar de estrechar manos y dar besos son de obligado cumplimiento para todos, pero no ya porque lo digan las autoridades sanitarias o el Gobierno, ni porque nos amenacen con la imposición de una multa, sino por pura lógica, por moralidad y por respeto a los demás. Debemos dar ejemplo todos. También quienes comparecen para incluso achacar al ciudadano la culpa de que estemos así, para quienes se ponen delante de un micrófono echando en cara a todos que no somos cuidadosos. Ellos también deben dar ejemplo, deben practicar en su vida diaria los consejos/órdenes que imponen. No es de cajón toparse en la calle con quien está dando lecciones en público, haciendo las cosas que no debe: dando la mano, acercándose más de lo debido e incluso ocupando espacios en donde lo social prima. Desgraciadamente el nivel de esta clase política es cada vez más bajo, lo es porque ni ellos mismos son capaces de asimilar la gravedad de lo que está pasando e incurren en las mismas tropelías que las cometidas por aquellos ciudadanos que se comportan como unos egoístas. Lo malo de los políticos es que están para dar, al menos, ejemplo de que lo que dicen y promueven debe tener tanto peso que, como mínimo, ellos mismos deben cumplir.
Este mundo hace tiempo que funciona al revés, tanto que los comportamientos ególatras terminan siendo demasiado superiores a lo que realmente puede ser soportado por esa parte social que no entiende de hipocresías sino solo de pasos y compromisos para poder salir adelante. Lamentablemente no encontramos al líder que nos dé un claro ejemplo de que ese es el camino a seguir.
Aplíquense el cuento, sobre todo cuando la transparencia y la pulcritud debieran ser norma de la casa y para algunos no lo es, salvo cuando posan ante la cámara.







Es tan injusto hablar de la irresponsabilidad de los ciudadanos como de la falta de ejemplo de los políticos. Porque ni unos ni otros actúan de manera homogénea. La mayoría de los ciudadanos actúa con responsabilidad, como los políticos. Si Vd. conoce a algún político que no actúa con responsabilidad y sin dar ejemplo, no generalice y diga quien o quienes son. De lo contrario le ruego que deje de desprestigiar a "los políticos" porque ello no hace más que acrecentar el desapego de los ciudadanos por la política y que ésta quede abandonada para que sea ocupada por aquellos que, sin verguenza ni pudor alguno, se aprovechan de ella para atender a sus intereses personales.