Desde principios del siglo XV los habitantes de Oporto, segunda ciudad de Portugal, ostentan con orgullo el curioso gentilicio de ‘tripeiros’ (algo así como ‘los de las tripas’).
Cuenta la leyenda que este adjetivo, que muchos bien podrían considerar peyorativo, fue una emocionada concesión por parte del infante Don Enrique, conmovido por la entrega y generosidad de los habitantes de la urbe para con la flota lusa que conquistó Ceuta en 1415.
La historia comienza a finales del siglo XIV en Lordelo do Ouro, pequeña pedanía de Oporto, donde los portugueses construyeron los navíos utilizados para romper el bloqueo marítimo la Armada castellana mantenía contra Lisboa.
Pocos años después se elegirían los mismos astilleros para erigir la flota que, comandada por Don Enrique, recordado por la Historia como Enrique el Navegante, tomaría Ceuta.
El caso es que el destino de la numerosa armada era secreto, por lo que corrían raudos los rumores. Unos decían que las embarcaciones se destinarían a transportar a la infanta Helena a Inglaterra, donde se casaría; otros las creían destinadas a llevar al rey Juan I a Jerusalén; mientras que una tercera opinión situaba la flota conduciendo a los infantes Don Pedro y Don Enrique a Nápoles.
Según la tradición, Don Enrique apareció inesperadamente en Oporto para ver los trabajos, pensó que podía hacerse algo más. Y el infante confió al maestro Vaz, el encargado de las construcciones, el verdaderas razones de la flota: la conquista de Ceuta.
Don Enrique pidió al maestre y a sus hombres más empeño y sacrificios y el fiel Vaz le aseguró que harían por el infante lo mismo que hicieron treinta años antes en la guerra contra Castilla: darían toda la carne e la ciudad para proveer la flota, contentándose para su subsistencia con las tripas de las reses sacrificadas, lo que les valía el sobrenombre de ‘tripeiros’. Conmovido, el infante dijo que el apelativo de ‘tripeiros’ era una verdadera honra para el pueblo de Oporto.
Casi 600 años después, el gentilicio se mantiene como testimonio viviente de un gesto que ayudó a iniciar tres siglos de supremacía mundial ibérica. Tras tomar Ceuta, los portugueses siguieron circunnavegando África hasta los mares de la China. Y su hermana España llegaría a América 77 años después. Ceuta sería la cuna de dos Monarquías universales.
Cómo cocinar las ‘tripas a moda do Porto’
El saber popular hizo de la escasez del sacrificado pueblo de Oporto un plato delicioso que acabó convertida en la receta más típica de la ciudad: las ‘tripas a moda de Porto’ (‘callos a la manera de Oporto’). Los callos son cocinados con alubias y aderezadas con cominos. Se sirve aparte una fuente con arroz al horno. Entre los ingredientes podemos encontrar jamón, chorizo, ternera, pollo, orejas de cerdo y otros secretos que dependerán del cocinero. También se adereza con cilantro, una especie muy utilizada en la cultura culinaria de nuestros vecinos.






