Las obras de saneamiento provocan que algún tramo sea demasiado estrecho y que “hasta que no suceda un accidente parece que no van a ponerlo en condiciones”
Aseguran que “hasta que no pase algo no van a acondicionarlo como debe ser” y que “los tapones y los problemas en esta curva se producen a diario”. Los vecinos de la zona alta del Pueblo de San Antonio han explicado que pese a comprender que la carretera es estrecha y las obras de acondicionamiento del saneamiento y las canalizaciones obligan a estrecharla aún más, “podría indicarse y evitar que los coches se queden taponados porque realmente no tienen más opción”, explican. La calzada se estrecha en una de las curvas más cerradas de la vía y unas vallas impiden que los coches caigan a la zanja que se ha abierto para trabajar. Los conductores que se ven obligados a parar para dejar paso aunque en ocasiones no se puede prever por la falta de visibilidad de la curva, se preguntan que el día que se produzca un accidente de quién será la culpa. “¿Es de la empresa responsable y que ejecuta los trabajos? ¿del conductor que sube? ¿el que baja? Eso no se sabe porque nada más entra un coche y cada día están a punto de chocar varios, así que parece que están esperando a que pase algo para acondicionarlo bien, más aún cuando va n a durar dos meses las obras tal y como han explicado”, ndican algunos de los residentes en la zona.
Algunos apuestan por poner dos semáforos colgantes para regular el paso por el estrechamiento. Uno antes del llano de San Antonio y otro antes de la curva sin visibilidad. “Con eso ya se solucionaría al menos por la noche ya que por el día por lo menos los obreros a veces nos indican si podemos o no pasar”. La carretera ni siquiera tiene señales de balizamiento nocturnas, algo que es obligatorio para este tipo de obras para así evitar el peligro entre los viandantes.






