Todo nos ha superado. Si echamos la mirada atrás, a hace solo unos meses, esto del coronavirus nos pillaba de lejos. No iba con nosotros. Mostrábamos nuestra sorpresa al ver los telediarios de lo que ocurría en China pero no empatizábamos con la situación. Ahora todo es distinto. Nada volverá a ser igual. Estamos ante una crisis de la que va a resultar complicado salir y que tendrá graves consecuencias. Es mejor aceptar con verdades lo que está pasando para que quienes siguen siendo unos irresponsables dejen ya sus intentos de alarmar y desestabilizar a la población. Siempre hay quienes se nutren de esta situación de miedo y de incertidumbre para la difusión de informaciones falsas o tendenciosas. Lo hacen de manera anónima o con nombre y apellidos. Ayer mismo un responsable de la administración central se permitía el lujo de hacerlo. Su voz no tuvo casi eco en los medios de comunicación.
Los tiempos que vivimos son demasiado complicados como para que no sepamos estar a la altura. Debemos ser responsables y agradecidos. Lo primero se consigue cumpliendo con los consejos que nos dan quienes saben de esto. Lo segundo, respetando, cuidando y agradeciendo a nuestra sanidad lo que está haciendo por nosotros. Habrá un antes y un después del coronavirus y deberá haber un antes y un después con nuestra sanidad pública. Los profesionales de toda España están volcados en cuidarnos, en evitar que el virus cale más de lo que se prevé que haga, en salvar vidas exponiendo las suyas. No tienen descanso, están dándolo todo, a cualquier hora en la que se les llame, entregados a lo que ya está pasando y a lo que pueda producirse.
El gran gesto con los sanitarios es el creer en ellos, seguir sus consejos y colaborar en todo
La lista de contagiados y de fallecidos no cesa. Es un hecho constatado que debemos asumir como real. Está ahí, pero también están ahí muchos profesionales que echarán mano de los recursos existentes para que las consecuencias sean menores.
Ayer ciudadanos de toda España salieron a la calle para aplaudir en gesto de agradecimiento a los sanitarios. Hoy, a las diez de la noche, volverán a hacerlo. Son gestos de emoción aunque el mejor agradecimiento que podemos hacerles hoy y siempre no es otro que el cumplir los consejos, creer en ellos, cuidarlos y respetarlos y apoyar que este Gobierno invierta más en la sanidad pública, porque estamos en sus manos y ahora más que nunca está entregada a evitar que la pandemia alcance los niveles que nadie desea.






