Un hombre fue condenado ayer a cumplir tres años y ocho meses de prisión como responsable de un delito contra la salud pública al intentar pasar a la península 42 kilos de droga. La pena que el magistrado del juzgado de lo Penal número dos le impuso tres años y ocho meses de prisión más el abono de una multa de 60.143 euros con tres días de responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago de la citada multa. Además, el juez decretó el comiso del vehículo utilizado para la comisión del delito.
Los hechos por los que el hombre compareció ante el juez tuvieron lugar el pasado día 4 de octubre en el preembarque para vehículos de la estación marítima de la ciudad. La Benemérita interceptó al acusado cuando se disponía a embarcar en un ferry que se dirigía a la península a los mandos de un coche en el que estaban escondidos más de 42 kilogramos de resina de hachís. El perro guía detectó la presencia de la sustancia estupefaciente y en el registro se comprobó que la droga iba escondida bajo los asientos del coche y distribuida en 45 bloques. El posterior análisis forense de la sustancia intervenida arrojó que ésta poseía un índice de THC del 6,77 por ciento, lo que situaba su valor en el mercado en torno a los 60.000 euros.





