El viceconsejero de Equipamientos Urbanos y Barriadas, Gregorio García Castañeda, visitó ayer junto al gerente de Emvicesa, Antonio López, la barriada de Loma Colmenar, de reciente creación después de que los pisos de esta zona se adjudicaran a sus ocupantes.
Allí se reunieron con José Ramos, el presidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, y con el presidente de la barriada de Loma Colmenar, Rafael.
El objeto principal de esta visita era la cesión por parte de Emvicesa de dos locales, uno que actuará como sede social de la asociación de vecinos de la barriada, situada en el bloque 5 de Loma Colmenar. El otro, situado en el bloque 3, servirá como local operativo para Obimace, en el bloque 3 del grupo de viviendas. Antonio López aseguró que “ya se ha conseguido proporcionar unas viviendas en buen estado a los vecinos, en la medida de lo posible”, y se mostró satisfecho con la marcha de la barriada. Por su parte, el viceconsejero de Equipamientos Urbanos y Barriadas explicó que se están proyectando prontas mejoras para la zona. “Acabamos de instalar una vía de árboles de bajo mantenimiento, y también instalaremos bolardos junto a la calle. No nos gustaría, pero ya ha habido problemas con varios coches y, aunque no sea estético, es seguro”, explicó García Castañeda. También se instalarán dentro de poco los columpios infantiles; en un principio se había pensado hacer un parque pero, por decisión de los vecinos, se instalará todo el material en dos parques diferentes.
Por su parte, el presidente de la asociación de vecinos de Loma Colmenar se mostró contento por poder disponer del local de manera temprana, aunque también expresó sus reivindicaciones. “Nos hacen falta más bancos en la barriada, para que las personas puedan tener sitios en los que sentarse, y también nos hace falta una parada de autobús”, afirmó el presidente de Loma Colmenar, Rafael, que ayer se encontró con el viceconsejero de Equipamientos Urbanos y Barriadas y con el gerente de Emvicesa.
Sin embargo, todavía no pudieron abrir los locales porque en muchos de ellos los albañiles cambiaron las cerraduras durante la construcción de los bloques para tener una mayor seguridad en su equipamiento de obra.






