Tal y como publicamos en nuestra edición de hoy, parece que la posibilidad de la multimillonaria inversión por parte de una multinacional holandesa para construir la segunda fase de ampliación del puerto se ha enfriado más de la cuenta, por distintas circunstancias. De ahí, que no haya más remedio que solicitar a nuestras autoridades que apoyen irremediablemente las intensas gestiones que realiza la Autoridad Portuaria. No solamente es cuestión de la Administración autonómica, sino también de la Administración Central, porque cuando una inversión de estas características, que se considera estratégica, está en juego todas las partes están obligadas a arrimar el hombro y promover las mejores de las soluciones. Dejar escapar una inversión de estas características sería un verdadero suicidio para Ceuta, porque las propias circunstancias económicas no invitan, en los próximos años, a una mejora de las actuales condiciones. Todos están llamados a colaborar.





