Un problema de agenda, una reunión de última hora, la llegada de personalidades de la confederación hidrográfica del Guadalquivir. El caso es que el delegado del Gobierno, no leyó ayer la proclama del Día Mundial de la Salud Mental.
No acudió a los stand que la Asociación Ceutí de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (ACEFEP) había instalado en el Revellín para conmemorar por anticipado el Día (que se celebra el domingo en todo el mundo para anunciar que el bienestar emocional es condición sine qua non para disfrutar de una salud general).
“No pasa nada, entendemos su apretada agenda”, decía ayer la presidenta de ACEFEP, Carmen Barranco, antes de la Lectura del Manifiesto y en compañía de la consejera de Asuntos Sociales, Carolina Pérez, que también se afanó en denunciar “la carencia de infraestructuras de Ceuta para los enfermos mentales”.
Ayer, ACEFEP repartió 1.500 dulces a los ceutíes, vendió artesanía realizada en los talleres de la asociación por los propios enfermos, se vendieron calendarios y hubo talleres de cuenta cuentos para acercas las enfermedades mentales a los niños. “Esperamos recaudar más de los 900 euros del año pasado”, decía una de las organizadoras. Un dinero, que invertirán en asistencia a jornadas y cursos de formación para los usuarios de la asociación . El próximo jueves, en el Palacio Autónomo, se proseguirá con la conmemoración a través de conferencias, como la de la doctora Irene Escandell.






