El lugar donde todo debería ser acogedor, cómodo, accesible y personal, eso es un hogar.
Desgraciadamente, nada es tan bonito como se piensa porque bajo ciertas circunstancias se impide la creación de ese oasis que desarma los problemas. Vivir en un sitio infeliz es condenarse y más cuando no tienes alternativa.
Es muy fácil decirlo "que todo pasa o que ya mejorarán las cosas" pero la realidad discrepa tanto con esas afirmaciones que duele, desgasta y desalienta. A veces querrías no estar cuando observas con detenimiento la situación o simplemente que otras personas no estuvieran; sin embargo, no dejan de ser deseos vanos que no van a cumplirse por arte de magia. No sé muy bien qué actitud se debe tomar: si indiferencia, confrontación o cordialidad. No lo sé pero de algo sí estoy seguro y es que no hay paz una vez empezada la guerra y mucho menos si no he sido el causante.
Ojalá pudiera decir "Hogar dulce hogar" cuando llego a casa que por muy asequible que sea, no deja de haber factores que lo superan y la hacen un estropicio, un caos y un laberinto.






