Conocemos nuevo auto de archivo en torno a la causa del 6F. Se esperaba esta decisión, aunque hay que ir un paso más allá de la misma y leerse el auto para hallar las justificaciones que ha encontrado la magistrada titular para hacerlo y que no tienen que ver en su totalidad con el recurso planteado por la Fiscalía. Hay una brecha importante en cuanto a diferencias de criterio y al final asomó la ‘Doctrina Botín’ como un particular salvavidas.
Más allá de la resolución cabe hablar sobre todos estos años en los que la hipocresía política y el más burdo interés han cobrado protagonismo. Hemos tenido los payasos de turno erigidos en salvadores de la Guardia Civil hasta el punto de adueñarse, micrófono en mano, del tricornio... como si en alguna ocasión desde el Instituto Armado hubieran pedido que les rescataran. Se ha hecho demasiada política con lo sucedido y, como siempre, la política enmierda cualquier asunto y bloquea la pureza de las investigaciones con sus interpretaciones a ‘su usanza’. Hemos tenido demasiada cobardía además de una nefasta gestión. El Ministerio de Interior nunca estuvo a la altura de nada. El manejo de las informaciones fue errático y peligroso y al final desde Madrid se lavaron las manos dejando arrinconado un caso que les podía estallar en sus narices.
A buen seguro que hoy lloverán las reacciones que no dejarán de ser ventanas abiertas al más puro oportunismo. Lo grave es que cualquier día puede suceder otro 6F en Ceuta, porque nada ha cambiado en un Frontera Sur en donde siguen persistiendo las mismas lagunas y atrevidos vacíos.






