Lo refrenda Javier Pérez, director gerente del Centro Ecuestre Ciudad de Ceuta. Las instalaciones, que abrieron en julio y que se instalan en una parcela de 31.000 metros cuadrados (cedidas por el Ministerio de Defensa), albergan un total de 135 caballos, montados por 400 alumnos de forma casi diaria. Los chicos comenzaron las clases hace unos días.
Pero hay un problema. La ciudad no cuenta con hospitales veterinarios donde poder atender a los animales cuando enferman. No existen instalaciones para intervenirlos quirúrgicamente. Ni siquiera para estabilizarlos hasta que monten en barco hacia la península. Dicen algunos expertos, que si un caballo se pone enfermo en Ceuta, está sentenciado. Que la salud de los equinos vaga por un vacío legal muy grande, “hasta el punto de que no hay controles, ni convenios de actuación”.
La pregunta golpea a Pérez, que quiere restar dramatismo a la situación. Pero finalmente contesta: “Es cierto, si un caballo se pone realmente enfermo sólo nos queda rezar, porque a veces no da tiempo a montarlo en el barco y trasladarlo a la península. Una vez tuve que recurrir a unos amigos que vinieron de Sevilla y finalmente pudimos estabilizar a un animal grave. Ya al día siguiente se hizo el trámite y pudimos trasladarlos, finalmente se salvó, pero costó”.
“Hay demasiadas clínicas para pequeños animales en Ceuta pero nadie se arriesga a montar un hospital, ese sería un sueño, porque claro que hace falta, es evidente”, dice Pérez.
“Afortunadamente no tenemos que lamentar muertes, los caballos están perfectamente y cuando hay algún problema recurrimos a los veterinarios locales y hacen lo que pueden”, explica el responsable de esta escuela de hípica que habla de un cuidado meticuloso para evitar los cólicos en los animales, una de las dolencias que en algunos casos, entre un 10% y un 15% de los casos, requiere de una intervención quirúrgica. Al menos, Pérez controla la alimentación de los caballos al detalle para bajar el índice de cólicos.
Desde la Ciudad aseguran que no existe un protocolo de actuación al respecto, pero que recurren a los veterinarios de la ciudad, cualificados para ello. ¿Pero realmente tienen medios para actuar? “Bueno, si es algo más grave los trasladamos al Hospital de Aznalcóllar, en Sevilla”, aseveran desde el Gobierno Local.






