Anillo denuncia que tienen un repetidor a cien metros, que el Gobierno Autónomo paga a la empresa Faraday para que lleve a cabo su mantenimiento y que sin embargo, el repetidor “no funciona porque la empresa no le coloca unos aparatos que necesita, según me ha dicho un operario de la empresa”, dice el vecino. Antonio dirige su dedo acusador hacia la empresa “que no cumple con su trabajo, el Ayuntamiento no tiene nada que ver porque les paga y porque cuando se ponen en contacto con ellos les dicen que el repetidor está en buenas condiciones”.





