La Policía Local volvió a desalojar a los inmigrantes congoleños manifestados ante las dependencias policiales de la plaza Colón.
Fue la Policía Local la que ayer volvió a desalojar a la quincena de inmigrantes que se manifiestan frente a la Jefatura Superior de Policía desde el primer día de julio. La orden emitida por Sanidad, tras quejas recibidas por particulares, se ampara en que la estancia puede provocar un problema de salud pública y ayer volvieron a ser retirados los enseres y baldeada la zona.
Según afirmaron los propios manifestantes lo que quieren es la “deportación” y salir del limbo legal en el que se encuentran. El grupo es de procedencia congoleña y no existe pacto de extradición con un país que actualmente está arrasado por la guerra, en la que algunos de los manifestantes han perdido a parte de sus familias.
El objetivo es ingresar en un centro CIE (Centro de Internamiento para Extranjeros) del sur peninsular en donde tras 60 días, en los que no podrían abandonar el recinto, y en los que no pudiera hacerse efectiva la expulsión quedarían libres. En ningún caso quieren regresar a las dependencias del centro temporal de Ceuta: “Prefiero morir aquí antes de volver al CETI”, llegó a asegurar uno de los manifestantes.
Ese cumplimiento del periodo en el CIE no haría su estancia legal, pero les permitiría una mayor movilidad para conseguir un trabajo. Algunos de los desplazados viajaron acompañados de sus familias, que se encuentran actualmente en Marruecos.
Extranjería se reunión con dos de los congoleños después de la intervención de la Policía Local. Según aseguraron tras el encuentro en las dependencias de las Jefatura de la Policía, los centros CIEs se encuentran actualmente completos y no es posible efectuar el traslado. Así, Extranjería le solicitó el regreso al CETI ya que no pueden fijar una fecha para su ingreso. Por su parte, los inmigrantes cumplieron ayer con su determinación y volvieron por la tarde a apostarse frente a las dependencias judiciales.
Promesas
El grupo ya estuvo concentradas frente a la Jefatura de la Policía Nacional en abril. En aquella ocasión les hicieron firmar unos papeles, según publicó este diario, por los que se les iría llevando paulatinamente a la península. En un principio los dividieron en grupos formados por cinco personas e incluso la Policía llegó a trasladar a los dos primeros conjuntos, en total diez personas. El problema es que han pasado más de tres meses desde que firmaron aquellos papeles y el resto de los inmigrantes no tiene noticias.






