Un hombre ha sido condenado a tres años y un día de prisión por intentar pasar casi tres kilogramos de droga (hachís) a la Península.
Además, tendrá que pagar una multa cuyo importe supera los 4.000 euros o por el contrario aumentar su pena de prisión en tres días.
La intervención tuvo lugar el pasado día 26 de junio, cuando agentes de la Benemérita interceptaron al infractor en el embarque del ferry que pretendía coger. Una vez examinaron el vehículo, encontraron una garrafa escondida en el maletero con capacidad para cinco litros.
El turismo, un Volks Wagen Golf, estaba siendo utilizado con el fin de pasar la droga hacia la Península. Así pudo deducirse al comprobar que la garrafa , aparentemente un recipiente para transportar aceitunas, escondía un aliño peculiar: más de tres kilos de hachís, según pesaron los efectivos de la Guardia Civil en un momento. Al superar los 2,4 kilos, el infractor fue detenido y trasladado a prisión de manera preventiva.
Después se comprobó que el peso neto de la droga era algo menor de lo inicialmente medido y no llegaba a los tres kilogramos. Aun así, seguía superando la cantidad mínima para entrar en prisión, y el acusado siguió allí.
Finalmente, ayer fue condenado de viva voz con una sentencia firme al mostrar las partes su deseo de no recurrir. El acusado, que se conformó tanto con los cargos que se le imputaban como con la pena, tendrá que cumplir tres años y un día de prisión. Además, en caso de no abonar la cuantía de la multa, superior a 4.000 euros, tendrá que responder con tres días adicionales de condena por la responsabilidad personal subsidiaria.
Sin luz en el juzgado
Varios de los juicios que se celebraron ayer en el penal número dos tuvieron que hacerse prácticamente a oscuras, debido a que en mitad de una vista se apagó el alumbrado, no así el resto de aparatos electrónicos. El apagón también afectó a otras partes del edificio, como el calabozo donde los presos esperan su juicio.





