Uno de los dos acusados por el hurto de una moto acuática en la madrugada del 12 de marzo de este año podría enfrentarse a una multa de 1.350 euros si la sentencia del juzgado penal número uno es condenatoria.
El otro presunto autor, al tratarse de un menor de edad, tiene un tratamiento diferente por parte de la ley.Esta multa (9 meses) tendría, en caso de sentenciarse, una responsabilidad personal subsidiaria de un día de prisión por cada dos de impago, para la que en todo caso podría acogerse al beneficio de la libertad condicional si carece de antecedentes penales.
La persecución tuvo lugar hacia las 5 de la madrugada, y comenzó cuando un agente de la Benemérita que se encontraba en la guardia de vigilancia de las cámaras térmicas detectó una moto por el foso portugués del conjunto histórico monumental de las Murallas Reales, en la que iban dos personas a bordo.
En ese momento, una patrulla que se encontraba cerca del puente del Cristo fue avisada y, gracias a las indicaciones del personal que se encargaba de monitorizar las cámaras térmicas, localizaron a dos personas corriendo con los pantalones mojados en la avenida de Juan XXIII. Finalmente, las dos personas fueron arrestadas y se encontró el vehículo varado en la orilla. Aunque los agentes afirman que no vieron a nadie más a esas horas y que necesariamente tiene que tratarse de los infractores, la defensa alegó que al no haberles visto abandonar la moto y no reconocerles las caras por la cámara, podría haber dudas.





