Tiempo de alegría y esperanza. Así describe Jacobo Díaz Portillo el tiempo pascual que se vive en la Iglesia tras el Domingo de Resurrección. Un tiempo que adultos han querido compartir con los pequeños de la comunidad para aprovechar "todas las gracias que Dios nos da para crecer en nuestra fe y ser mejores cristianos", explicaba Díaz en su artículo sobre este acto organizado en la parroquia de San José un año más, el cuarto consecutivo.






