Los agentes que redactaron el informe técnico de la causa comparecerán ante el juez.
La instrucción judicial por la explosión sucedida en las inmediaciones del fuerte Mendizábal cuando se realizaban trabajos para allanar el terreno de la nueva prisión de Ceuta a comienzos del mes de marzo de este año sigue adelante. Según a podido saber este medio, la Fiscalía ha solicitado al titular del juzgado responsable que los agentes de la Guardia Civil que participaron en la redacción del informe que se realizó tras el suceso participen del proceso ratificándose en el citado informe y aclarando algunos extremos del mismo. Al parecer, la utilización de terminología específica y técnica estaría complicando la comprensión de lo sucedido y causaría dudas a las partes implicadas sobre si realmente se puede considerar que aquel día se produjo una imprudencia, una falta de medidas de seguridad, un fallo humano o, simplemente, nada imputable a alguien. Evidentemente, esto determinará si existe algún tipo de responsabilidad a depurar.
Cabe recordar que en aquella ocasión resultaron heridas diez personas, entre ellas un artillero de la empresa, un ingeniero técnico-facultativo y un ayudante, que eran los tres casos más graves. Precisamente el ingeniero, de 58 años de edad, falleció el día 2 de abril a causa una insuficiencia respiratoria a consecuencia de las graves heridas que sufría, todo ello casi un mes después del accidente. En aquel momento procedían a destruir 450 kilos de riojel y 13 detonadores que habían sobrado; justo cuando faltaban por destruir unos 125 kilos se produjo la explosión.





