La Comisión Episcopal de Migraciones, que forma parte de la Red interclesial de Migraciones, ha emitido un comunicado ante la cumbre de las Naciones Unidas sobre Refugiados y Migrantes.
En el mismo se une al llamamiento de que las deliberaciones de la citada Cumbre se traduzcan en acuerdos efectivos, que velen por un reconocimiento, acogida, trato y protección lo más dignos posibles en favor de los emigrantes y refugiados. También recuerda, ante las medidas de devoluciones sumarias en nuestras fronteras en estos días, lo pronunciado a propósito de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2015.
En dicho mensaje además de mostrar la tristeza cuando llegan noticias como las devoluciones sumarias, la Comisión se adhiere “a la denuncia contra cualquier actuación en que no se tengan en cuenta los derechos humanos”. Pedíamos que se cumplieran los tratados internacionales y se verificara “al menos, si las personas pudieran ser acreedoras del asilo político, ser víctimas de la trata o necesitadas de asistencia sanitaria urgente”.





