El trasvase sólo soluciona uno de los nudos gordianos que pesa sobre el barco turco: la parada técnica decretada por Capitanía Marítima cuando el buque apareció allá por el 15 de septiembre sin capacidad para llegar a su puerto de destino. Hasta en tres ocasiones la tripulación estuvo a punto de abandonar el barco durante su viaje por las condiciones del buque. Pero lo peor todavía queda pendiente. El Rhone acumula 325.000 euros en embargos: por impagos a la tripulación y a dos compañías de avituallamiento de combustible, una turca y otra rusa.
En este caso es díficil cortar por el medio. La empresa armadora, Ortak Denizik, desapareció del panorama pasados los pocos días preveyendo lo que se le venía encima. El paquete cayó en manos del banco que había hecho una operación de lissing con el armador, el Yupi Kredit Financial, al que le resulta difícil rentabilizar una respuesta adecuada a la situación. Ya nadie le cree: ni la Federación Internacional de Transporte ni Capitanía Marítima dan credibilidad a la compañía, que ha acumulado demasiadas operaciones parecidas a las del Rhone y se ha encontrado con varias cargas similares. Y banco Yupi Kredit Financial ha tenido mucho cuidado de dejar por escrito las promesas que ha ido desgranando durante estos ocho meses para dar salida a la situación.
“Ahora mismo estamos maniatados hasta que tome una decisión un juez. Ya la vía legal es la única fórmula que queda mientras el banco no quiera hacer frente a los embargos que se le han presentado, si estuviera en nuestras manos, por lo menos en la mía, ya le habríamos dado una solución”, explicó José Manuel Ortega, el coordinador en España de la ITF.
Mientras que los tiempos se alargan y los nudos se estrechan, la puesta en subasta del barco por parte de la Autoridad Portuaria es uno de las posibilidades que se abren: “Si existen impagos por parte del armador y se certifica seis meses de abandono del barco, la Autoridad Portuaria tiene la potestad para poner el buque en subasta administrativa”.
Crisis y abandono
El que sólo haya dos barcos en esta situación en el puerto de Ceuta se puede mirar casi con alivio. Otras instalaciones españolas, como las de las Islas Canarias, se encuentran en una situación más complicada. En el Mar Mármara, a la entrada de Turquía hay más de 400 barcos abandonados o con tripulaciones mínimas. “La crisis ha cogido en pelota a muchas compañías. Normalmente se funciona en este sector manteniendo un equilibrio inestable adquiriendo contratos de fletes que van salvando créditos. Ese equilibrio se desmorona en cuanto hay un factor externo como la crisis” señaló Ortega.
Cronología
15 de septiembre
Capitanía Marítima entró en estado de emergencia cuando apareció el quimiquero ‘Rhone’ presentando una vía de agua en los tanques de lastre que provocó una fuerte escora. La primera intervención consistió en estabilizar el barco, se consiguió achicar el agua que había entrado en los tanques de lastre mientras se buscaba la vía de entrada del agua. Una empresa de buzos de Algeciras reparó el barco el día 17.
28 de septiembre
La situación no se podía aguantar más en el mar y Capitanía Marítima designó que el Rhone, tras dos semanas anclado en la bahía de Ceuta, tenía que entrar al puerto de Ceuta. El buque fue arrastrado sobre las seis y media de la tarde por el Sertosa veitiuno. Al día siguiente Aparece el primer embargo presentado por una empresa rusa. Se conoce que el armador dejó de pagar el avituallamiento ofrecido por la compañía.
27 de octubre
Una empresa turca presenta un nuevo embargo sobre el quimiquero por otro impago de suministro de combustible. El banco que actúa como armador dice que comienza las negociaciones con la empresa que espera la carga que transporta el barco para buscar una solución que no termina de concretarse.
15 de diciembre
A finales de noviembre comienza los preparativos para presentar una demanda por impago de los salarios contra el armador, después de que los marineros lleven desde septiembre en la ciudad recibiendo sólo promesas. Es el tercero para la compañía. La cifra que actualmente tramita los juzgados de Ceuta asciende a 223.000 dólares.
10 de enero
La solución para la salida de la tripulación llega desde Ceuta. UGT y la Federación Internacional de Transporte (ITF) se ponen en contacto con Asuntos Sociales y la Cruz Blanca para que financiaran de forma humanitaria los billetes de los marineros. Abandonan la ciudad siete de ellos después de que hubiera habido varias salidas anteriormente a Turquía sufragadas por los propios marineros. Uno de ellos, Mustafa Durmus, llega a un acuerdo con el armador y se queda en el barco.
9 de febrero
La compañía responsable da la primera señal de vida desde que comenzara el trayecto del Rhone en Ceuta. Manda a tres marineros para las labores de vigilancia del barco en la ciudad y la asistencia en un futuro trasvase de la carga.
15 de abril
Llega el Besiktas Galata para realizar la operación de traspaso de la mercancía del barco turco. En principio pensada para completarse en unas 50 horas, el trasvase se alarga durante semana y media por problemas técnicos del barco.






