Aparte de este apartado quieren destacar la conexión entre agua y biodiversidad como elemento esencial para el mantenimiento de la vida en el planeta tal y como la conocemos.
Por otro lado insisten en que “el agua debe ser considerado un derecho universal y no un mero recurso territorial, económico o identitario y como tal su gestión eficaz debe ser una responsabilidad de las administraciones”.
Un nuevo punto es que “nuestro propósito de compatibilizar el desarrollo económico y el equilibrio ecológico asumiendo la defensa del patrimonio natural y la biodiversidad como una responsabilidad de primer orden.
Se reafirman en la necesidad de un gran Pacto Social por el Agua basado en la garantía de su disponibilidad y calidad, en su gestión sostenible y eficiente, en el fomento de la investigación y la incorporación de nuevas tecnologías, en la potenciación de fórmulas de regeneración y reutilización, en la modernización de regadíos y en la creación de nuevos recursos como tecnología prioritaria.
Y por último desean “poner nuestro empeño en hacer un llamamiento solidario, consciente y responsable a la ciudadanía, a las administraciones públicas, a las organizaciones sociales y políticas para fomentar un uso responsable del agua, a una gestión eficiente de la demanda, a la educación en el ahorro y a la recuperación de nuestros ecosistemas,. En definitiva por la mejora de la calidad del agua y la sostenibilidad”.





