La aparentemente inexplicable cadena de “problemas” de naturaleza administrativa que retrasaron hasta el jueves de la semana pasada el inicio de la retirada de la cubierta de amianto del CEIP Federico García Lorca, que no se trata de retales sino del tejado del edificio principal y anexos, mantiene en el aire con el inicio de la actividad lectiva a la vuelta de la esquina la posibilidad de que las clases se retomen, como en el resto de centros, el próximo martes.
De momento, según las fuentes consultadas por este periódico, el Claustro seguirá trabajando este viernes en las instalaciones de la Dirección Provincial en la Rampa de Abastos a la espera de que un análisis ambiental sobre la posible existencia de restos de amianto acredite que no hay para hacer viable el retorno de los docentes y, la próxima semana, el del alumnado.
Representantes de la Ciudad Autónoma, responsable de la obra, prevista desde inicios de verano pero no ejecutada hasta hace ocho días, y de la Dirección Provincial del Ministerio, que se ha dotado de un nuevo órgano para centralizar los trabajos de mantenimiento en los colegios, se reunirán hoy para analizar la situación del CEIP García Lorca.
El plan en este centro pasa, si nada se tuerce, como en el CEIP Ortega y Gasset, por colocar una cubierta provisional capaz de aguantar lluvias y temporales hasta que se instalen los techados definitivos que sustituirán a las cubiertas de uralita que han sido retiradas.
La Consejería de Presidencia encargó hace apenas un mes a Tragsa las obras en el CEIP García Lorca por un presupuesto de cerca de 220.000 euros. El de los trabajos en el CEIP Ortega y Gasset, encomendada a la misma empresa pública, se alza por encima de los 327.000 euros.






