Este 5 de agosto, en el recuerdo a las Trece Rosas, les escribí este poema en su 75 aniversario... Porque no hay nada más esplendoroso que dejar que los delicados pétalos de una rosa se abran a la mañana, mientras el rocío deja sobre su corola, la expresión exacta de la belleza...
Así, vuestros nombres, se guardaran eternamente en la nostalgia, en el recuerdo, como ejemplo de aquello que debemos evitar... De aquello que un pueblo en sus acciones que le definen y le caracterizan no se halle la barbarie... ¡Que la paz, infinita, inmensa de los horizontes malvas que adornan la eternidad, habite en vosotras más allá del tiempo y de las horas, más allá de Dios, que aquel día os abandonó! ¿Por qué, Padre...?
Trece Rosas
“Vírgenes como Tú, Virgen de África”
¡Trece rosas, madre,
hay en el rosal,
trece y no más!
Cuando la luna
asome dorada
por el naranjal,
la primera rosa
ya se dormirá
para siempre
para nunca jamás.
Mientras, unidas
en la tristeza, viajarán
la segunda, la tercera
y la cuarta rosa
al reino de la “Quimera”.
La quinta, la sexta y
la séptima rosa,
enamoradas, partirán
al mundo de los sueños,
donde otras rosas de mar
aguardándolas estarán.
La octava, novena y
décima rosa,
al crepúsculo rojo,
de la tarde callada
–cárdena y morada–,
con la brisa sutil,
en el alma de las cosas,
atadas, prisioneras, van…
La onceava, la doceava.
la treceava rosa,
no vuelan, no caminan,
sólo miran, recuerdan,
aquellos fríos fusiles,
que les quitaron la vida.
En la noche, en las horas,
en el mar, en las sierras,
en las riberas de arenas,
una canción resuena:
¡Trece rosas, madre,
tenía el rosal
trece y no más!
En el mar, a 5 de agosto de 2014
(Día de la Virgen de África)
Y yo no quiero olvidar a ninguna de ellas, por eso hoy, con todos mis respetos quiero recordarlas y que quede constancia de su nombre en la historia, para que nunca se olvide que, aunqueen principio fueron quince, trece de ellas murieron el mismo día, una fue condenada a prisión (Julia Vellisca) y la otra fue ajusticiada un año después (Antonia Torres).
Trece rosas rojas para trece mujeres símbolo de lucha. Habrá muchas más como ellas que no conozcamos, así que para ellas va dedicado también: Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Leffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente.





