El pasado día 6, con motivo del Día de la Madre, con la florida y luminosa Cruz de Mayo presidiendo el acogedor salón del Centro Social del Polígono en nuestra ciudad tuvo lugar el tradicional acto de reunión de los jubilados que muy joviales desechando los habituales achaques de pies hinchados, reúma, varices, dolores de rodilla y huesos, caderas, riñones, al son de la música que esparcía la megafonía recordaban los tiempos vividos en la juventud lanzándose valientemente a bailar los pasodobles, sevillanas, rumbas, rumbitas, boleros, tangos… todo lo que se le echaba había que disfrutarlo. La dirección del Centro Social con Blanca visión del festejo había repartido unos pastelitos bajos en azúcar y chocolatitos que bailando había que aligerar la digestión. Bailando también se observaba jubiladas luciendo vistosos trajes de sevillanas. Por cierto, que también pudimos ver a la reina del Carnaval de este año, Encarnación Guerrero Herrera, que animaba a todos los contertulios danzantes. Momentos de ilusión que el ritmo de la música daba ánimos de regresión a la juventud. Asimismo hubo momentos de placer binguero, repartiéndose boletos para el sorteo de prendas de mujer, todos contentos y más contentos los que el sorteo les proporcionó el ambicionado premio. A caballo regalado no se le mira el diente. La foto de la Cruz de Mayo ha sido ofrecida por la familia Benedicto. La Cruz preciosa, divina, merecedora de ser premiada. Jaramillo, visítela, por favor o de la manera que tú quieras.





