La primera vez que oí hablar de GANDHI, fue cuando estudiaba Magisterio, con 19 años, a través de mi amiga Mª Ángeles. Ésta era una enamorada de este personaje y desde entonces la figura del MAHATMA me ha acompañado siempre. Este artículo va dedicado a Mª Ángeles.
MOHANDAS KARAMCHAND GANDHI, nació el 2 de octubre de 1869 en Porbandar (India británica). Su destino estaba marcado. Fue un hombre prodigioso, extraordinario, un ser especial y como todo pacifista, un revolucionario. Su vida, llevada al cine e interpretada por el gran actor hindú, BEN KINGSLEY, nos muestra a GANDHI tal como fue, un hombre comprensivo y compasivo, pero también de carácter y amigo de sus amigos.
El MAHATMA (Alma Grande), llevó una vida de luchador y consecuente con sus ideas. Se casó muy joven, y su compañera lo fue hasta que ésta falleció. Fue la eterna amiga de GANDHI, pues aparte de ser su mujer, era cómplice de su marido en todo lo que éste emprendiera. La figura del MAHATMA se ha ido afianzando cada vez más a través de los años. En los colegios, desde el año 1966, se sigue celebrando el 30 de enero,” DÍA ESCOLAR de la no violencia y la PAZ”, con lo cual, la figura de GANDHI es harto conocida. Fue el ex-Inspector de Educación, LORENZO VIDAL y VIDAL, el verdadero impulsor y promotor de este día.
Pero detrás de este hombre, se escondía un ser noble y bueno, cuyos ideales han sido admirados e incluso seguidos por muchas personas. Muy joven, marchó a Inglaterra (Londres) y allí estudió Derecho. En cierta ocasión y viajando en un tren por Sudáfrica, en 1893, sufrió en sus propias carnes el racismo imperante. Por ser de color fue expulsado del tren, cayendo al suelo y quedando estupefacto ante este hecho. Ello le impulsó a buscar un mundo diferente, en el que todos fuéramos iguales, sin distinción de raza y religión. Así emprendió su larga andadura hacía la PAZ. De enormes convicciones, convirtió su vida en continua lucha por encontrar la SOLIDARIDAD, la FRATERNIDAD, entre todos. Para él, y viviendo en la INDIA, se hacían necesario los lazos de unión entre MUSULMANES, HINDÚES y CRISTIANOS, algo que algunos no comprendieron. Pero él no cejó en su empeño y persistía en su lucha. A su lado siempre un joven NEHRU (futuro primer ministro del Gobierno) que nunca lo abandonó y su mujer, eterna amiga amante, con la que dejó de tener relaciones sexuales durante los últimos años de su vida, ya que, según él, esto formaba parte del camino elegido.
De pequeña estatura y ojos profundos, GANDHI tenía el poder de la persuasión para atraer a la gente. Tenía el difícil “don de la palabra”, pero sabía emplearla con convicción y mesura. Todos quedaban cautivados al escucharlo.
“Ojo por ojo y el mundo se quedará ciego”. “La violencia engendra violencia”. “No hay camino para PAZ, la PAZ es el CAMINO”, son frases alegóricas del MAHATMA que han traspasado espacios y tiempos.
Sus huelgas de hambre también han marcado a este hombre que con tal de conseguir su propósito, dejó de comer durante días, con expreso deseo de que los hombres y mujeres comprendieran que su lucha no era en vano. Aunar y unir fraternalmente a todos los musulmanes, hindúes y cristianos, amén de otras religiones, era su “fuerte” y el tiempo le demostraría que lo había conseguido.
Pero GHANDI no sólo luchó por una causa fraternal. Tuvo que hacer frente a las autoridades inglesas que por entonces dominaban el territorio hindú. Con su gracejo, inteligencia, bondad y carácter, se atrajo, al “gobierno inglés” que intentaba colonizar la India; tras muchísimas horas de conversaciones con ellos, consiguió que retiraran, su ejército, quedando el país libre e independiente. Corría el año 1947 y GANDHI pudo asistir como testigo a tal evento. Digamos que “el ejército” de hombres seguidores del MAHATMA, hicieron frente al “ejército inglés” y en “una lucha sin armas” se dejaban vencer por el contrario, muriendo muchos así, de esta manera, por la causa, respondiendo al “pacifismo existente”.
Como ocurre con muchos pacifistas, GANDHI murió asesinado por las balas de un fanático hindú que no entendía la lucha de aquél. Caminaba el MAHATMA un día con los suyos y se dirigía a dar una pequeña charla a sus seguidores. Un hombre mirándolo fijamente, junto sus manos y le dijo: “ Namasté”. GANDHI le respondió igual; a continuación el hombre le disparó tres tiros. Sus últimas palabras en vida fueron “ ¡ Oh, Dios mío!”. Era 30 de enero de 1948, hace 64 años.
El cuerpo de GANDHI fue paseado por las calles de Nueva Delhi , siendo seguido el óbito por miles y miles de personas. Su funeral tuvo la categoría de un jefe de estado. Sus cenizas fueron lanzadas al GANGES, río sagrado para los hindúes. Ha sido uno de los mejores hombres que ha dado la HUMANIDAD. Líder político y religioso, supo conjugar ambas cosas con inteligencia y suspicacia. De enorme personalidad, su sentido del humor no pasó desapercibido.
“Cuando desespero es cuando más cuenta me doy de que la VERDAD y el AMOR estarán siempre por encima de todas las cosas” (GANDHI)





