Los españoles vivimos tiempos aciagos. España vive una crisis institucional, social y económica de primer orden, también de valores: El paro que constituye el principal problema de la sociedad española, no deja de aumentar. El país no crece ni siquiera lo poco que predice el gobierno: en vez de al 1,3% sólo crecemos el 0,7% y las previsiones internacionales dicen que ni siquiera eso se podrá conseguir al final de este año. No hay pulso alguno en la actividad económica: el comercio minorista lleva 13 meses seguidos de caída, también la producción industrial, la venta de turismos, las hipotecas y, lo que es peor, el crédito. Baja y mucho la recaudación del impuesto de sociedades y la de los impuestos especiales y sube muy levemente la recaudación por IRPF y también del IVA…Cada mañana nos espera la angustia del alza de la prima de riesgo, de la caída de las bolsas….
La sociedad española lleva ya muchos meses preguntándose qué futuro es el que nos espera. Cual es la España que estamos ofreciendo a nuestra generación y a las generaciones futuras.
Y la experiencia de los últimos años nos demuestra que hay una verdad evidente : con el socialismo el único futuro que podríamos tener es hundirnos aún más. La gestión de los gobiernos socialistas de Zapatero y Rubalcaba nos enseña exactamente lo que no hay que hacer: lo que ellos han hecho a lo largo de estos años.
Y mientras el momento del cambio imprescindible llega, todos los españoles seguimos sufriendo los errores de la política económica socialista.
¿Sabían los lectores que los españoles fuimos los únicos europeos que perdieron poder adquisitivo el año pasado? Pues así es. Que no nos engañen: la crisis también se presenta en otros países de Europa, pero no de la misma manera, no con la misma intensidad, no con el cúmulo de circunstancias agravantes que vivimos en nuestro país, no con más de un 20% de la población en el paro, no con casi el 50% de nuestros jóvenes sin poder trabajar….….
Y estos socialistas, que se siguen presentando a sí mismos como los verdaderos defensores de los que menos tienen, sólo pueden tener hoy el dudoso honor de ser el Gobierno que ha hecho los mayores recortes sociales en la historia de la democracia española: han congelado las pensiones, recortado el sueldo de los empleados públicos, subido los impuestos, incluso los indirectos que perjudican a los más necesitados…. Es decir, que realmente la política económica socialista ha castigado a los que menos tienen. Que no nos vengan ahora con los cuentos terroríficos de ¡cuidado con la derecha! El socialismo sigue siendo la amenaza más evidente para el mantenimiento de nuestro estado del Bienestar.
Pero todo esto puede comenzar a cambiar: el Partido Popular tiene un programa para el cambio que España necesita.
Un programa centrado en el empleo, la competitividad de nuestra economía y el apoyo a los emprendedores. Orientado claramente hacia la educación: nuestro futuro pasa por una educación de calidad para todos. Un programa de acción en el que se abordará como una prioridad la reforma y la modernización del sector público bajo los principios de austeridad, transparencia y eficiencia.
Un programa en el que se garantizará la protección social para que ningún español quede excluido y al margen y para que esas bases de la protección social estén solidamente ancladas en la estabilidad de las cuentas públicas.
Proponemos un gobierno centrado en la recuperación económica, social y política de España, un proyecto de todos, que queremos compartir con todos y con el que queremos gobernar para todos, un gobierno comprometido con los intereses de todos los españoles y que devuelva la confianza a esos casi cinco millones de personas que quieren y no pueden trabajar en España, un gobierno de centro, moderado, de diálogo, atento a las preocupaciones de todos los españoles sin sectarismos.
Repite incesante Mariano Rajoy allá donde va que España es un gran país. Tenemos futuro. Necesitamos el cambio. Y el cambio ha empezado ya.





