La portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea de Melilla, Gloria Rojas, en declaraciones a El Faro, denunció ayer que el Partido Popular haya “echado a perder” el edificio histórico de la Residencia Militar de Oficiales.
“Con un Gobierno socialista, un edificio histórico como el antiguo Mercado Central se rehabilita y se pone al servicio de los melillenses, acogiendo la Escuela de Idiomas, el Conservatorio, Educación para Adultos; con un Gobierno del PP, un edificio histórico como la Residencia de Oficiales, se abandona y finalmente se va a derruir”, dijo.
Rojas se refirió a la noticia publicada en el día de ayer, según la cual este histórico inmueble no se va a declarar Bien de Interés Cultural (BIC) y el Gobierno local “va a proceder a su demolición”. Para la dirigente socialista se trata del “punto final a la crónica de una muerte anunciada, desde que el PP ganó las elecciones generales de 2011 y decidió paralizar el proyecto de convertir este edificio en un centro de apoyo a la Formación Profesional de Melilla”, censuró.
“Es una muestra más del nulo interés del PP por esta ciudad”, señaló Rojas, que recordó que, con el Ejecutivo del PSOE, se consiguió que el Ministerio de Defensa cediera gratuitamente al de Educación el inmueble, que iba a ser rehabilitado como centro de apoyo a la Formación Profesional.
Cesión a Educación
“El 27 de septiembre de 2011, la entonces ministra de Defensa, Carme Chacón, y el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, firmaban un acuerdo por el cual Defensa cedía a Educación la antigua Residencia de Oficiales, situada en la calle General Astilleros, como apoyo al del Centro de Formación Profesional Integrado”, rememoró. La propuesta socialista era “emplear el edificio para un servicio clave para esta ciudad como es la educación y la formación y se rehabilitaba un inmueble histórico”. Rojas quiso dejar claro que no fue posible, porque el PP “no ha querido”.
Sin rehabilitación
El coste aproximado de estas obras de rehabilitación era de un millón y medio de euros. “Más o menos lo que le cuesta al Gobierno Imbroda hacer dos o tres rotondas”, ironizó, al tiempo que recordó que “la primera decisión que tomó el Gobierno de Rajoy en materia de Educación fue cancelar este proyecto de rehabilitación”.
Un edificio con historia de Mariano del Pozo Vázquez
La Residencia Militar de Oficiales es un proyecto del año 1944 diseñado por el arquitecto militar Mariano del Pozo que adquirió la forma de lo que pudo haber sido una Comandancia General de Melilla. Según ‘La Construcción de una ciudad europea en el contexto norteafricano’, de Antonio Bravo, fue la intención por implantar el regionalismo arquitectónico en una ciudad cosmopolita. En 1922, el ingeniero militar Mariano Campos proyectó una monumental Comandancia General de Melilla que debía haber sido realizada en la Plaza de España, inspirada en el Palacio de Monterrey. Sin embargo, no llegó a realizarse. Se reutilizó parte del proyecto para la reforma de la portada con columnas de la antigua Comandancia General en la calle Luis de Sotomayor en 1948. Finalmente, fue del Pozo quien usó las torres laterales, la fachada principal con columnas, la crestería calada y las galerías en las torres, recreando en la ciudad este estilo marcado por Monterrey.
Patrimonio lo rechaza como edificio BIC
La Subdirección de Protección del Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura ha rechazado la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC)de la antigua Residencia Militar de Oficiales de Melilla, según publicó el martes el Boletín Oficial de de la ciudad (BOME). Según EFE, la Ciudad Autónoma estaba a la espera de la resolución de este expediente para autorizar la demolición de este emblemático edificio, que fue declarado en ruina económica y técnica por los técnicos de la Consejería de Fomento en febrero de este año, tras una solicitud presentada por el Ministerio de Defensa. El estado de ruina económica es declarado cuando el valor de las reparaciones supera el 50% del valor del inmueble y, en este caso, está por encima del 300% y el estado de ruina técnica se considera si el porcentaje de elementos afectados o a sustituir es superior a un tercio y, es del 35,6%. La Consejería de Cultura intentó proteger el edificio, pero tras este rechazo, se abren las puertas para su demolición definitiva.






