Los colectivos más desfavorecidos de Ceuta han recibido durante el primer semestre cerca de 17 toneladas de alimentos que han sido donadas por Eroski y por clientes de esta cadena de supermercados. Esta cantidad, señala la cooperativa en una nota de prensa, equivale al consumo de alimentos que por término medio realiza una decena de familias a lo largo de todo el año.
La mayor cantidad de productos donados, unas once toneladas, corresponde al programa 'Desperdicio Cero' desarrollado en el conjunto del país por Eroski. Y la cantidad restante, unos 6.000 kilos de alimentos, se obtuvieron a través de campañas de recogida llevadas a cabo en los seis primeros meses del año.
El objetivo del programa 'Desperdicio Cero', explica la cadena de supermercados a través de una nota de prensa, busca garantizar que "ningún alimento apto para el consumo es desechado en las tiendas Eroski sino que es donado a organizaciones sociales del entorno cercano a cada tienda". En este sentido, la firma asegura que ha sido pionera dentro del sector de distribución en España tanto en las donaciones regulares de productos frescos como en alcanzar el desperdicio cero en toda su red de supermercados e hipermercados. "Como cooperativa de consumo en Eroski mantenemos un firme compromiso con la transformación social a través de nuestra actividad empresarial. Un compromiso en el que la acción solidaria con los más necesitados ocupa un lugar destacado y nos impulsa al desarrollo de políticas para gestionar los alimentos de forma responsable en colaboración con diferentes organizaciones sociales", afirma Alejandro Martínez Berriochoa, director de Responsabilidad Social de Eroski.
Con el fin de poder desarrollar su programa 'Desperdicio Cero', explica, la cadena de supermercados ha puesto en marcha en todo el país un protocolo de actuación para colaborar con un centenar de organizaciones socialmente responsables. De este modo, asegura, se vela "escrupulosamente por la seguridad alimentaria de los productos donados". Y subraya que "en el caso de los alimentos frescos (el protocolo) garantiza el mantenimiento adecuado de la cadena de frío también en la entidad receptora de la donación que debe asegurar que cumple con las mismas garantías en su transporte e instalaciones".
"Donamos productos frescos y de alimentación que se retiran de los lineales para cumplir con nuestro compromiso de frescura máxima con los clientes, o simplemente porque su envase presenta una pequeña deficiencia como puede ser una simple abolladura o rotura en de embalaje que impide su venta. Se trata siempre de alimentos dentro de la fecha de caducidad o de consumo preferente y en perfecto estado para su consumo", asegura el director de Responsabilidad Social de Eroski.
Además, explica Martínez Berriochoa, a esas once toneladas hay que añadir los alimentos entregados por los clientes a través de campañas que han contado con la colaboración de la cadena de supermercados. "Desde Eroski, como es habitual, hemos querido unirnos a este compromiso y sumar una donación adicional sobre el total de kilos donados por los consumidores", señala el director de Responsabilidad Social.
Eroski recuerda el reconocimiento del que ha sido objeto por parte de la Federación de Bancos de Alimentos de España, que ha hecho entrega de la Espiga de Oro, el máximo galardón que otorga esa organización a las empresas que colaboran de forma destacada en la redistribución de los excedentes alimentarios.
Alimentos para 1.737 familias durante un año
La campaña ‘Desperdicio Cero’ y la recogida de alimentos donados por los clientes de Eroski han conseguido distribuir entre colectivos desfavorecidos de todo el país cerca de 2.900 toneladas de alimentos en el primer semestre de 2016. Esta cantidad, explica la cadena de supermercados, representa el consumo que realizan 1.737 familias durante un año.
La mayor parte de estos alimentos, más de 2.400 toneladas, corresponde a la campaña ‘Desperdicio Cero’. El resto, unas 486 toneladas, ha sido recaudado a través de campañas de recogida celebradas en establecimientos Eroski, Vegalsa y Caprabo.






