Lo que solicitó Hachuel como portavoz es que se cumplan los servicios mínimos.
El Gobierno tiene muy claro que exigirá el cumplimiento de los servicios mínimos si al final tiene lugar la huelga de limpieza que debería iniciarse el próximo viernes, día dieciocho, cuando queden cinco minutos para cumplirse las doce de la noche. Así se pronunció en la jornada de ayer el portavoz del Gobierno, Jacob Hachuel, cuando se le preguntó si a una semana de la fecha establecida para los paros, existía alguna novedad por parte de la Ciudad Autónoma.
Dejó muy claro que si por parte tanto de la empresa como de los trabajadores no se había solicitado la mediación de la Ciudad Autónoma era porque saben claramente que no se puede poner encima de la mesa ni un euro más, debido a que ya se había llegado al máximo de lo que permite la Ley de Contratos del Estado, cuando se aprobó un incremento del diez por ciento hace aproximadamente un año y medio.
Por supuesto, los dos deseos que expresó el consejero de Presidencia, Gobernación y Empleo, fueron, por un lado, que llegaran a un acuerdo tanto empresarios como trabajadores antes del viernes y que si no era posible, se respetaran los servicios mínimos por parte de los trabajadores. Además, reconoció que era un asunto que preocupaba mucho a la Ciudad, pero “nos encontramos con las manos atadas, ya que no tenemos solución a un conflicto entre empresarios y trabajadores, dado que en realidad es un asunto privado entre ambas partes”.






