Es difícil, por no decir imposible, encontrar algún informe de alguna institución pública o privada que en sus conclusiones generales arroje algo de esperanza sobre la situación de la enseñanza en nuestra ciudad.
No es tampoco el caso del balance que realiza la Subdirección General de Estadística y Estudios del Ministerio de Educación referido a dos años atrás y que ha sido publicado en los últimos días. ‘Las cifras de la Educación en España. Estadísticas e Indicadores correspondientes al curso 2013-2014’ arrojan un nuevo jarro de agua fría sobre la enseñanza en Ceuta. Por un lado, indican una mejora en el porcentaje de estudiantes que finalizan sus estudios de Bachillerato. Si diez años atrás obtenía su título el 28,4%, en los últimos tiempos lo consigue el 38,8%. La misma mejora del 10% se produce en las titulaciones técnicas y de técnicos superior.
Sin embargo, para comprender estos datos es necesario echar un vistazo a lo que ocurre en los ciclos anteriores a esos estudios. Así vemos que ha bajado un 2% la proporción de alumnos de ESO que finalizan sus estudios. Antes terminaba con éxito el 53,8% y ahora lo logra el 51,9%.
Si continuamos descendiendo niveles en nuestro sistema educativo, vemos que la tasa de abandono temprano de los estudios en Ceuta es del 24,7%, por encima de la media nacional (21,9%) y sólo peor que en Baleares y Andalucía.
Estos malos datos aceptan múltiples interpretaciones, justificaciones, excusas o explicaciones. Una de éstas últimas la podemos encontrar en la ratio de profesores por alumno en nuestra ciudad. Vemos que en Ceuta hay un docente por cada 13,6 estudiantes. Sólo Madrid supera esta proporción.
Otra explicación puede estar en el aumento de alumnos extranjeros, que se ha cuadriplicado, lo que representa un problema añadido si estos estudiantes tienen problemas para comunicarse en español o llegan con un nivel educativo inferior al que les correspondería por su edad.
Hay muchos asuntos pendientes de resolver en nuestras aulas. Mientras no lleguen las soluciones, fundamentalmente en forma de inversiones económicas, nuestros alumnos contarán con menos oportunidades que sus compañeros del resto del país, aunque a todos les asistan los mismos derechos.





