El desencuentro político entre el Gobierno local y Caballas a raíz de los criterios de selección de los planes de empleo corre el riesgo de acabar trasladándose a los tribunales.
De ser así, se producirían una serie de daños colaterales en los potenciales beneficiarios de los planes de empleo cuyos intereses, paradójicamente, dicen defender tanto el Ejecutivo autonómico como el partido al que Juan Luis Aróstegui pone voz en la Asamblea. De hecho, el portavoz de Caballas se quejó ayer, durante la sesión plenaria, de que en tres años el Gobierno local no ha convocado ninguna reunión para abordar este asunto. Pasado este tiempo, Aróstegui anunció que su formación política ha decidido denunciar en los tribunales todas las irregularidades que en su opinión se produzcan al establecer los criterios de selección y a la hora de proceder a escoger a los beneficiarios de los planes de empleo.
Si continúan sin llegar las aclaraciones que reclama Caballas y esta formación actúa como ha anunciado, podría dar lugar a que los planes de empleo queden paralizados hasta la que Justicia decida sobre las supuestas irregularidades que se le expongan en cada momento. Teniendo en cuenta la celeridad con la que nuestro sistema judicial resuelve las cuestiones que se le plantean, los beneficiarios de los planes podrían ver retrasada 'sine die' su contratación.
No debería ser necesario llegar a ese extremo, principalmente porque los únicos perjudicados serían ciudadanos a los que sólo se les podría culpar de estar representados por unos políticos que no sólo son incapaces de buscar soluciones, sino que además tienen la 'virtud' de agravar los problemas ya existentes.
La Consejería de Presidencia ha convocado una reunión el próximo lunes con los partidos de la oposición para analizar los programas, los criterios de selección y el procedimiento que la Ciudad quiere aplicar para los Planes de Empleo. Será un buen momento para que nuestros representantes tanto en el Gobierno como en la oposición demuestren que, por encima de cualquier otro objetivo, persiguen el bien del conjunto de la sociedad, aunque para conseguirlo tengan que hacer el esfuerzo ponerse de acuerdo con sus respectivos contrincantes políticos.





