En Ceuta, porque no queda otro remedio, dado que es nuestro único medio de transporte, el vehículo que nos une con la Península, cada cierto tiempo se abre el debate en torno al transporte marítimo y más concretamente, sobre el papel de las navieras que, no en vano, son el agente dinamizador, se entiende, de esa navegación de cabotaje entre Ceuta y Algeciras.
Llevamos mucho tiempo hablando sobre el papel que debe jugar la Ciudad Autónoma en el transporte marítimo. Todos sabemos que no es una competencia que tenga asumida, pero también es verdad que no puede esconder la cabeza debajo del ala como las avestruces, porque, entonces, no estaría cumpliendo con su obligación. Ahora, la nueva solución que se aporta es la posibilidad de crear una cuarta naviera para conectar los puertos de Ceuta y Algeciras, pero que tendría una especificidad, que sería un sociedad con capital privado, pero también con una pequeña aportación de la Ciudad Autónoma. ¿Sería la solución? Por supuesto, en un mercado tan difícil como el de las comunicaciones, cualquier apuesta es arriesgada y funciona siempre que el usuario tenga muy claro donde quiere viajar. Se habla de reducir los precios un treinta por ciento y una solución de esas carácterísticas debería luego comprobarse con la realidad. De todas maneras, también hemos de reconocer que durante los últimos quince años se ha mejorado enormemente en la calidad de los servicios, en las prestaciones de los buques y en las atenciones a los pasajeros. De todas maneras, sigue quedando esa situación difícil de entender que son los precios, precios destinados, de manera principal, a quienes nos visitan de fuera que son prohibitivos. Precios que deberían haberse regulado por la misma competencia, pero ya sabemos y eso lo compartimos todo, que la misma no existe en la navegación del Estrecho por muchas y múltiples razonamientos.





