El Consejo de Europa ha destacado el “muy elevado nivel de protección” que tienen las lenguas regionales y minoritarias en España, pero señaló carencias en el uso de las cooficiales en la Justicia, la asistencia sanitaria y los medios de comunicación.
El cuarto informe sobre España del comité de expertos de la Carta europea de lenguas regionales y minoritarias, aprobado por el comité de ministros de esa organización de 47 Estados miembros, ensalza en primer lugar que la situación tras el último, efectuado en 2012, “ha mejorado considerablemente”.
El catalán lo entiende el 97,1% de la población en Cataluña y el 78,2% en Baleares; el 95% entiende el gallego en Galicia, el 82,4% conoce el valenciano y el 29% de los vascos mayores de 16 años utiliza el euskera, porcentaje que se eleva al 60% entre los jóvenes.
Pero tras la visita de los expertos a España entre el 6 y el 10 de octubre de 2014, estos advirtieron de que persisten similares “problemas significativos” a los de anteriores evaluaciones.
Así, no se han apreciado cambios en la legislación sobre el derecho a iniciar procedimientos en lenguas cooficiales ante los órganos de administración de Justicia y del Estado, “a pesar de las recomendaciones realizadas por el Comité de Ministros”. El informe incluye en su análisis la situación del bable, la fabla, el leonés, el catalán en Aragón, el gallego en Asturias, Castilla y León y Extremadura, el bereber en Melilla, el árabe en Ceuta, y el caló.





