La Policía Nacional celebra hoy, como cada año, su día grande, una fecha en la que la Jefatura Superior hace balance de actividad y también analiza y reflexiona sobre la realidad de una ciudad compleja y difícil, desde el punto de vista de la seguridad, como pocas en España.
El máximo responsable del Cuerpo, Alfonso María Sánchez, reflejará hoy en su discurso cómo ha evolucionado la realidad de la ciudad en este último año. Para el jefe superior, es esencial haber devuelto la tranquilidad nocturna a muchas zonas de Ceuta, donde en el pasado había quemas indiscriminadas de vehículos y vandalismo. Eso se ha conseguido con esfuerzo y contando con el apoyo imprescindible de una unidad como es la UPR.
Por este motivo, para Alfonso Sánchez, el año ha sido bueno en resultados. También hay que recordar que se partía de una situación anterior, durante los años 2013 y 2014, en los que los delitos violentos habían sufrido un avance considerable y generaban una gran sensanción de inseguridad en la ciudadanía. A estas alturas en 2014 ya habían sido asesinadas seis personas en Ceuta. Es obvio que algunos de los problemas persisten hoy en día, pero también es cierto que se han llevado a cabo operativos que han dado al traste con algunas de las organizaciones criminales responsables de gran parte de los delitos de entidad que se estaban cometiendo en Ceuta. Ese balance es positivo, pero es bueno no relajarse ni bajar la guardia, porque en Ceuta, como en cualquier otro sitio, la seguridad es una cuestión primordial, en una ciudad con una frontera en África, con el tempor de las nuevas formas de terrorismo y en un ámbito como es el Estrecho donde el narcotráfico sigue a la orden del día.





