Los servicios antiterroristas marroquíes vigilan de cerca el fenómeno de la radicalización terrorista en internet, principalmente mediante la detección de cambios de conducta y de todas las expresiones de apología del yihadismo internacional.
En una entrevista publicada esta semana por el sitio web telquel.ma, Abdelkader Jiam, el director de la Oficina Central de Investigación Judicial (BCIJ, siglas en francés), el organismo antiterrorista marroquí creado este mismo año, manifiesta que “nuestros servicios actúan en cuanto detectan una radicalización” en internet, en una estrategia “anticipada”.
Jiam apunta que los procesos de radicalización son generalmente individuales, lo que él llama “auto adoctrinamiento”, pero en algún momento la persona entra en contacto con miembros operativos del Daesh (acrónimo árabe del Estado Islámico), además de que se opera en él “una ruptura de conducta y de apariencia”.
Esta vigilancia cibernética se realiza en estrecha colaboración con los que Jiam califica de “países amigos”, como España, Francia y Estados Unidos, y los frutos de esta colaboración “han permitido desactivar atentados que se iban a perpetrar en esos tres países”, dice, sin ofrecer detalles concretos.
Por otro lado, Jiam insiste en la entrevista en que el trabajo de la BCIJ se hace “sin menoscabo de la ley”.





