Seis yihadistas marroquíes fueron detenidos el pasado fin de semana en varios puntos del país, acusados por las autoridades de proyectar un atentado suicida contra una cárcel para liberar a sus correligionarios del Estado Islámico (EI, o Daesh).
Según informó ayer el Ministerio del Interior, estos seis individuos fueron detenidos en una operación de la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ) el viernes y el sábado en otros tantos lugares del país, principalmente en la región de Beni Melal (centro) y en Tetuán.
Todos ellos pertenecían al mismo grupo desmantelado el 12 de septiembre en varios lugares y compuesto por cinco individuos, quienes habían creado una célula que bautizaron Yund al Jilafa fil Magreb (Soldados del Califato en Marruecos, un nombre similar al de un grupo creado en Argelia), antes de jurar lealtad al EI.
Los últimos detenidos habían desarrollado un sistema de explosiones a distancia mediante teléfonos móviles y "planeaban un ataque suicida contra un establecimiento penitenciario (sin especificar) con el fin de liberar a los presos vinculados a Daesh".
Además, los detenidos preparaban otros atentados en el país con el objetivo de “sembrar el pánico entre los ciudadanos”, aunque tampoco estos planes se precisan.





