La apenas decena de macacos de Berbería que vive en cautividad en el Parque de San Amaro será trasladada al fin a un centro especializado en el rescate y cuidado de primates en Alicante. Ya era hora de que las autoridades se dieran cuenta de que las condiciones de vida de estos animales llevan años sin ser las más adecuadas.
Incluso cuando hace tres o cuatro años regresaron al Parque después de su remodelación, la zona que se les arregló y donde han permanecido desde entonces, tampoco parecía la mejor. No dejaba de ser una jaula, aunque con paredes acristaladas. Muchas han sido las voces que en Ceuta se han alzado pidiendo un San Amaro libre de animales enjaulados. Los monos siempre han coexistido, pero si en algo no tiene dudas la sociedad ceutí es que en una reserva medioambiental y en estado de semilibertad su calidad de vida mejorará ostensiblemente.
Estos monos, que en su mayoría fueron en su día incautados por la Guardia Civil, llevan además meses tan estresados y con una carga de agresividad tal alta que los cuidadores del Parque decidieron hace semanas tapar el recinto con una lona para que no estuvieran a vista del público. Su situación ha ido empeorando hasta que se ha llegado a una situación de no retorno. Su traslado hasta Alicante, a una reserva en la que hay otros 140 primates, es sin duda una decisión acertada, porque el Parque de San Amaro nunca ha sido un zoológico, por mucho que nos empeñemos.





