La Operación Paso del Estrecho se ha sumergido este fin de semana en el que era, se suponía, uno de los tramos más complicados del calendario por la prevista afluencia masiva de vehículos y pasajeros.
Se cumplió el pronóstico y se disparó el número de viajeros a bordo de las tres compañías que operan entre Algeciras y Ceuta, pero se evitaron las aglomeraciones de los dos últimos años y el peregrinaje de turismos y furgonetas aparentaba ayer, al menos en nuestra ciudad, fluidez. Para garantizar precisamente ese paso más ágil la dirección de la OPE decretó el intercambio obligatorio de billetes el sábado entre las compañías en el puerto gaditano, de forma que salvo que éste estuviera cerrado a una hora y un día determinado, nada garantizaba poder utilizar un ferry en concreto, accediendo los usuarios al primero que estuviera a punto de zarpar. No sería ese el principal problema si no fuera porque esa novedad llevaba adosada un incremento notable en el precio. Es legal, e incluso está fijado por el Ministerio de Fomento, pero tanto la Administración central, que es la que tiene competencias en el tema, como las navieras podrían echar mano de la didáctica y explicar al ciudadano por qué lo que un día cuesta x al día siguiente cuesta x más y. Si no se hace, corren el riesgo de que entre el ciudadano cunda la idea de que las navieras le echan mano a la cartera.





